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Episodio 1

Betty Belly Dance: siete años bailando en El Cairo

11 de octubre de 202628 min

Betty nació en Jerez, Zacatecas, y empezó a bailar porque su mamá, pionera de la danza del vientre en el estado, llegó un día a su casa con una grabadora para enseñarle. Se fue a Egipto por seis meses y se quedó siete años: más de 5,000 shows, telenovelas, una película y videoclips. En esta primera conversación cuenta cómo la danza se volvió su vida, una anécdota inesperada en un crucero por el Nilo, los celos del público y lo que aprendió del escenario: salir a bailar aunque por dentro duela. Síguela en Instagram como Betty Belly Dance y en su canal de YouTube, Arena y Lentejuelas.

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Transcripción

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¿Cómo estás? Hola, Betty, ¿cómo estás? Estamos aquí en la primera sesión de este podcast que le vamos a llamar Belly Sin Velo. Y, bueno, el objetivo es justamente conocer las experiencias de las bailarinas de música oriental, danza oriental, conocer sus experiencias no solo en el escenario, sino también en la vida. Y qué mejor que tener a la participante de hoy, que es Betty Belly Dance, que estuvo viviendo y trabajando siete años en el Cairo. Así que qué mejor que ella, de su viva voz, nos cuente cómo es su experiencia, qué es lo que se lleva de todos estos años de aprendizaje, y, bueno, otras cosas que nos quiera compartir.

Bueno, si te quieres presentar, Betty, por favor. Sí, Anita, muchas gracias por invitarme. Primero, mi nombre es Betty, yo soy mexicana, soy bailarina, perdón, soy bailarina de la danza del vientre. Desde hace más de 20 años, me atrapó, lo empecé como hobby, me atrapó y me llevó una bola de nieve a hacerme profesional. Cuando llegué a Egipto, estuve siete años allá, trabajando sobre los escenarios todos los días.

Hice telenovelas, hice una película, trabajé también en varios videoclips, y estoy de regreso en mi país hace dos años. Soy de Zacatecas, México. Bienvenida, paisana. Justamente por eso quise iniciar contigo, porque ya te contaba un poco antes de iniciar la grabación, que yo soy muy fan de las telenovelas, primeramente, también soy mexicana, y últimamente tengo un gusto ahí, que se ha ido intensificando por el mundo árabe, en particular por la música, por la danza.

Me encanta Amr Diab, soy fan de Amr Diab. Me gustan mucho todas sus canciones, son muy románticas. Y también, bueno, en este contexto, me gustaría empezar a desarrollar una novela acerca de la vida de las bailarinas en el Cairo. Y yo dije, Betty es mi personaje, porque es bailarín, es mujer, es bailarina, es actriz, también es escritora y es mexicana. Entonces, caíste como anillo al dedo. Pero quisiera regresarme un poco, o sea, ya nos contaste un poco quién eres como artista, pero quisiera preguntarte, ya me contaste un poco que eres un poco gitana, has estado en muchas partes, pero ¿dónde naciste? ¿Qué estudiaste o cuál es tu formación?

¿Qué hobbies tienes? ¿Y cómo descubres tu gusto por la danza oriental? Ok, mira, sí, mi vida ha sido un poco gitanesca. Yo nací en Jerez, Zacatecas, pero en realidad crecí en el estado de Guanajuato, porque mi papá era de allá, estuve en varias ciudades en el estado de Guanajuato, pero siempre regreso a Zacatecas porque la familia de mi mamá es de aquí, mi familia cercana está aquí en Zacatecas. Pero he vivido en muchísimos lugares, en diferentes estados de la República y en diferentes países también, como Gitana.

Yo estudié turismo. Nunca me dediqué realmente a mi profesión, pero estudié turismo. mi hobby, ¿qué te puedo decir? Es que es la danza. O sea, la danza no nada más es mi profesión, es mi hobby, mi profesión, mi vida.

Yo desayuno, como y seno danza desde hace muchos años. Y me encanta. Excelente, ¿no? Se nota que lo que haces, lo haces con mucho amor y con mucha pasión. Me encantan tus videos y todo lo que nos compartes. Bueno, yo que te sigo en Instagram, o sea, cuando tú empiezas a hablar, enganchas al público, ¿no? Y me imagino que bailando en vivo, o sea, porque no me ha tocado verte en vivo, pero me imagino que bailando en vivo debe ser, verte bailar en vivo debe ser una delicia.

¿Cuál es el momento cero en el que dices, me quiero dedicar a esto, quiero vivir del belly dance? Creo que no lo decidí yo. Fíjate, así como tampoco decidí de verdad iniciar con el belly dance. Yo no quería a mi reina. Mi mamá, que es la pionera del belly dance aquí en Zacatecas, ella ya tenía su academia, daba clases y todo, y yo me dedicaba a otras cosas.

Estaba muy ocupada, mis hijos estaban chiquitos, y mi mamá, oye, voy a tener clase tal, mamá, no puedo, tengo trabajo, tengo trabajo. Un día llega a las ocho de la mañana a mi casa, con su grabadora de este tamaño, decí, vengo a enseñarte a bailar.

Y bueno, pues ya, ¿cómo me podía negar? Ya no podía decir, no tengo tiempo o nada. Y así fue pasando. Luego ya me hice yo un tiempo para poder acudir a clases cuando me empieza a gustar. La verdad es que sí me gustaba mucho, pero cuando empecé a ver yo los vestuarios, el maquillaje, todos los brillos y dije, wow, yo quiero esto. Pero seguía siendo mi hobby mucho tiempo, años.

Y luego te digo que mi mamá tenía su academia, y de repente que mi mamá no podía dar la clase, oye, cúbreme en esta clase, por favor. Y así empecé yo como que a meterme más, y no para convertirme yo en profesional, nunca lo pensé, sino para bailar mejor, obviamente, y para dar clases.

Empecé a tomar yo un diplomado acá, un workshop acá, cuando podía, donde se pudiera, ¿no? También cuando se podía de dinero, porque en aquel tiempo regularmente se hacían los festivales en Ciudad de México. Yo desde Zacatecas, la verdad es que sí te incrementan los gastos. Entonces, a donde se pudiera, ¿no?

Y después, pues ya que me sentí lista, abrí mi academia, conocí muchos egipcios aquí en Zacatecas, me invitaron a Egipto a bailar a un festival allá, pues fui, ya estando allá me dijeron, yo no quiero trabajar aquí.

¿De veras? ¿Crees que era largo? ¿Sí? ¿No? ¿Ok? Me fui por seis meses, y me quedé siete años. Entonces, no, no hay un momento en que yo diga, aquí fue cuando yo decidí, no, se fue dando, ¿sabes? La vida te fue llevando a descubrir tu camino.

¡Qué padre! Sí, alhamdulillah, porque gracias a la danza, mi vida cambió por completo. O sea, en que soy más disciplinada, vivo, es mi empresa también, mi danza, algo que amo, o sea, yo siento muy feo pensar en las personas que trabajan en algo que no les gusta.

¿Sabes? Entonces, yo me siento muy afortunada, muy bendecida, porque desde hace muchos años, mi vida gira alrededor de la danza. Aunque esté yo acá en Zacatecas, aunque yo haya dicho, no, ya, no voy a retirar, ¿no?

Me sigue, la misma vida me sigue llevando hacia la danza. ¡Qué padre! Me imagino que te ha pasado de todo, te digo, te decía, lo dulce de la vida, lo amargo, lo agridulce, y en todo esto, seguramente te pasaron muchas anécdotas que, pues, nos puedes compartir, cuéntanos una anécdota chusca que te haya sucedido en tu paso por los escenarios.

¿Cuánto cuento? Deja, pienso. Bueno, es que tengo una sola en la cabeza, bueno, ahí va. Estaba haciendo un show en un crucero sobre el río Nilo, que era mi lugar, o sea, todos los días yo ahí tenía show, y en la primera mesa había unas, ¿qué te digo? Se formó como una herradura, unas ocho o diez señoras, ya mayores, no sé, sesenta, sesenta y cinco años, no con burka, pero sí con un hija, traían su velo, ¿no? Entonces, dentro de nuestro trabajo, es entretener también a la gente, no es nada más, llego y mira qué lindo mi todo, y mira cómo bailo lindo.

No, es interactuar con la gente, ¿sabes? Yo mis shows los hago casi personal, te lo juro, yo soy como que la anfitriona de la fiesta, entonces me ocupo de que todo el mundo esté contento, entonces me acerco a esa herradura, y bailandito, jugandito, me voy bajando, y le digo a una señora, vente a bailar, y me dice, no, no, no, no, me duele la rodilla, ay, dije, pobrecita, qué gacho que no pueda bailar, y me fui bajando, maestra, tata, así cerquita de, ¿qué crees? ¿No me da un beso aquí?

¿En la bombilla? De plano, así. Así, te juro que, no sé, mi mente fue así, como Flash dijo, a ver, ¿qué vas a hacer? Nadie vio, la de cintura, no la hagas emoción, sigue, como si nada, ¿no? Y así seguí, pero ya no me acerqué tanto. Luego, al bajar, al lobby, era un hotel, ahí un crucero, un hotel, entonces, bajaba yo, me esperaba mi, mi sueldo diario, ahí en el lobby, y esperaba también a que atracara el barco, ¿no?

Y las veo, me ilustre, estaba yo con mi, con mi exesposo, y las veo bajar, y digo, ay, vienen estas hijas, y estaba muy, muy divertido, le daba un montón de risa, y yo toda nerviosa, ¿sabes? Cuando un hombre hace eso, pues yo sé cómo reaccionar, y le pienso, y no me importa si alguien vio o no vio, ¿sabes? pero, uy, la verdad es que sí me sentía súper incómoda, no, pues yo ya sabía, le dije, han ido, van a querer foto, ¿cuánto vas?

Dicho y hecho, ay, ven, y foto, y foto, y pues andale, y luego ya se usa de dos o de tres besos, pues llegaron todas así en filita a saludarme, mira, me torcía yo el cuello, te quería besar, todas, y luego, pues ya nos acomodamos para la foto, ¿no? decían los costados míos, y me ponía la mano en la cintura, y no me iba bajando, te estaban abrazajando ahí, sí, pero, o sea, ahora te lo cuento, pues sí fue divertido, fue una anécdota loca, diferente, que nunca me esperé, o sea, nunca me la imaginé para poder luego, pues a ver cómo tú, cómo reaccionas, no, no, no, nunca me la esperé, pero lo que sí te cuento, es que me ido a estar a divertidísimo, me digo, a ver, ¿y si vieron nombres?

no, eso no sucede, no, ahí no, no, no le hubiera divertido tanto, bueno, ya la, no sé si, si nos quieres contar alguna anécdota, un poco indiscreta, un poco, un chismecito, del escenario, ay, ¿sabes qué? bailé, he bailado ante público de todo el mundo, de todo el mundo, sí, es verdad, se reciben autobuses llenos de españoles, llegan al show, o de hindúes, latinos, ¿no? y llegan, sí, también, hay barcos como que llegan muchísimo, más egipcio que turista, también trabajé en esos, pero también trabajé con muchos turistas, entonces, entre, entre público y público, te lo juro, o sea, no es generalizar, pero sí, cada país, tenemos nuestro propio estilo, para todo, entonces, no sé si decir la nacionalidad, pero hay un país europeo, ay, Dios mío, unas mujeres, qué incertadas, no, no, no, o sea, van a llegar de tal país, ni te acerques a las mesas, porque las mujeres te odian, mira, tengo videos, mi reina, tengo videos, de que, haz de cuenta, está una familia, dos hijos, ya grandecitos, adolescentes, mayorcitos, y acá el esposo, y acá la mujer, los tres, los hijos y el esposo, viéndome, así, mira, y ella, así normal, no se mueven, no se mueven, ¿cómo?

no, no se mueven, para nada, se están congeladas, no, es que no les dan permiso, de voltear a ver, así, me veían así, entre los dedos, según ellos, me estaban tapando, si me veían, y eso, bueno, pues, es un poquito, complicadito, porque no nada más, es de esta cierta persona, de esta, de cierto país, ¿no? Hay, mismas egipcias, súper celosas, o hay otras egipcias, también súper locos, que dicen, oye, mira, ven, yo soy esposo, ven, báilale a mi esposo, todo lo contrario, ¿no? Con demasiada confianza.

Sí, pero, claro, no todas, también hay gichas, que te hacen un cara, bueno, ok, me voy, me voy, ¿sabes? Pues, yo pienso, eso entre mujeres, es un poquito, complicadito, pero, sí, es como que, incómodo, incómodo, y, de verdad, en todos mis shows, yo nunca les bailé, los hombres, las, las bailarinas, porque, bueno, siempre bailé, en ambientes familiares, y ahí se le tiene que bailar a la mujer, como en las bodas, en las bodas, en las bodas no se le baila al novio, es a las mujeres, entonces, con todo y eso que aprendí, por supuesto, estando allá, y que todavía, se pongan celosas, y que te vean feo, una vez una me pego, me pego, y justo esto te iba a preguntar.

Otra, una señora europea, me quería agarrar a dos sanzos, y, bien loco, entonces, eso es un poquito difícil, porque, pues, nunca sabes, dónde puede brincar, la celosa, insegura, lo siento, pero es eso, está tremendo eso, y tú, haciendo tu trabajo, pero bueno, te puede pasar, en cualquier lugar, ¿cuáles son los aprendizajes, que te llevas del escenario, aparte de, todo esto, como que, ha sido más, inesperado, ¿no? ¿cuáles son los aprendizajes, digamos, algo más, tuyo, que te quede a ti?

Yo creo que cada show, es una elección, cada uno, y, yo creo que dice, más o menos la cuenta, más de 5.000 shows, en Egipto, entonces, de verdad, que cada show, es diferente, con diferentes personas, también yo, estoy diferente, entonces, son muchísimas lecciones, tanto, en lo artístico, en lo escénico, como en lo personal, creo, que, una de las cosas, valiosas, que he aprendido, es, a controlar, mi estado, de ánimo, fíjate, que loco, yo, y los artistas, le llamamos, el alter ego, o sea, no con esto, te quiero decir, no hombre, yo ya no sufro, no me deprimo, nunca esté triste, ¿no? Claro, soy humano, por supuesto, ¿no? Pero, creo que, aprendí, justo, en los escenarios, a controlar, por ejemplo, si me siento enojada, rabiosa, ¿sabes?

Me controlo, o si me siento triste, deprimida, igual, no es que, ah, todo el tiempo, estoy con la angustia, no, o, ya, me angustié un rato, ay, ya, ya se acabó, ya, vamos a otra cosa, porque, en cada show, tenía que hacerlo, no importaba, si estaba triste, una vez hice un show de luto, el día que murió mi papá, yo hice un show, o dos, no sé, no podía, me avisaron 20 minutos antes, yo no puedo, no puedes cancelar 20 minutos, no puedes, ¿sabes? Entonces, eso de, ok, me guardo el dolor un ratito, espérame, que voy a salir al show, y mi público, no, tiene que enterarse de nada, ellos pagaron para estar contentos, y se van muy contentos, termina el show, ya, me digo, ok, ahora sí, ¿sabes?

Es como más control. Wow, qué interesante, y qué valioso lo que compartes, y justo también, antes de iniciar la entrevista, te comentaba, ¿no? Que vi un video justo donde hablas de lo que es, la importancia de crear un alter ego para los artistas, y cómo eso ayuda a la seguridad, ¿no? Y también al profesionalismo, ¿no? En este caso, con lo que, con el ejemplo que acabas de dar, de que, bueno, falleció tu papá, bueno, ¿qué puede ser más grave que eso, para ti, tu papá, ¿no? O sea, y a pesar de eso, a pesar de eso, cumplirle a tu público, presentarte, ser profesional, acabar tu pieza, no sé, o sea, me imagino que debe ser súper difícil llegar a este punto de controlar tus emociones, no importa si estás pasando por un mal momento, si estás triste, si tienes hambre, si tienes frío, sobre todo, porque yo he visto que están bailando, y pues, con el vestuario de dos piezas, y, no sé, o sea, haga mucho calor, haga mucho frío, se te despegue algo, y tienes que continuar, y yo creo que también, la vida es así, la vida es un poco así.

De recién que llegué, trabajé yo en una compañía, era un grupo de folclore, y yo era la belly dancer. Entonces, cuando yo llegué ahí con ellos, fue cuando dije, y esto está muy rudo, muy rudo, o sea, eran cinco, seis, siete shows, diario, diario, no teníamos un día de descanso, y además los de folclore, llegábamos hace cuantas seis, siete de la mañana, al hotel donde vivíamos, y los de folclore, tenían show, a las diez de la mañana, en la playa, pero además, tenían que ensayar, porque pues, eran, eran coreografías grupales, yo no ensayaba, no teníamos horario, pues, yo para ensayar, pero, vi, bailarinas, así, egipcias, todas, todos eran egipcias, en el camerino, llorando, temblando de fiebre, así, ya te toca, ok, maquillate, las ves en el escenario, y, no te das cuenta, que algo le duele, y que se siente mal, y nada, así que, esto, es, rudo, desde ahí, lluvia.

Qué valioso, todo lo que compartes, porque, a veces, primero, bueno, en redes, obviamente, todos mostramos, lo que los demás, queremos que vean, lo bonito, ¿no? Y, creemos que, todo es así, miel sobre hojuelas, y también, a veces, no se valora, lo suficiente el arte, porque, pues, es arte, y, creemos que cualquiera, lo puede hacer, pero, no solo es un, no solo es arte, sino, ya, llevar, la danza, a otro nivel, hacer, tu profesión, tu modo de vida, implica, mucho más, que, solo, parar y, pararte y moverte, por unos cuantos minutos, ¿no? Es como dices, toda una preparación, física y mental, y, y, y, tener una actitud, ante la vida, ¿no? De, de quién eres, de ese personaje, y de lo que tu público, espera ver en el escenario, entonces, lo, me, me parece maravilloso, qué gusto poder, primero, haberte encontrado, después, haber hecho contacto, y, que hayas aceptado la invitación, y, que me hayas compartido estos minutitos, porque, son, oro, oro molido, para mí, y, yo creo que para todos los que te van a escuchar, también, entonces, vamos a darle difusión, para que conozcan, tu trabajo, y también, pues, vamos a compartir tus redes, es, en Instagram, Betty Belly Dance, en todos lados, en Facebook, TikTok, para que te sigan, y para que podamos seguir, platicando, y contándonos más, sobre tus, tus vivencias, en el Cairo.

Muchas gracias, Fainita, déjame hacer un, un comercial, adelante, adelante, mi canal de YouTube, cuento, muchas cositas, como más extendido, con más detalle, que acá en las otras redes, pero ahí, no me llamo, Betty Belly Dance, ahí mi canal, se llama, Arena, y Lentejuelas.

Ay, buen nombre, me gusta, excelente, pues, te vamos, te vamos a seguir por ahí también, para estar, al día, con todo lo que nos compartes, muchas gracias, tienes, tienes que decir algo, algo más, sí. Sí, quiero agradecerte porque, que abras este espacio, para nosotras las bailarinas, porque, mucha gente piensa, eso justo lo que comentaste, al final, de que piensan, pues, es que es arte, y, ay, son flojos, ni trabajan, ¿sabes? Y, cuando ya se convierte, en tu profesión, es, no es un trabajo, es un estilo de vida, o sea, desde, cómo te duermes, cómo te alimentas, qué haces, todo el día, es, eh, únicamente, alrededor del show, todo lo que haces, es alrededor del escenario, entonces, sí, es para mí, importante que, pues, poderlo platicar, para que vean que, que no, el ser bailarino, el ser artista, o sea, trabajamos, el pro triple, y, además, la mayoría, renunciamos, a las comodidades, de una pensión, de un aguinaldo, de una antigüedad, ¿sabes?

Pues, porque nos gusta, porque queremos, así lo decidimos, pero, implica muchas cosas, a que solo subirte al escenario, como bien dijiste, yo te agradezco mucho este espacio. No, gracias a ti, por compartirnos, todo lo que nos has platicado, en esta entrevista, te, o sea, te admiro muchísimo, ahora, te conozco un poco más, mucho más, y, yo creo que, te digo, me va a encantar verte en México, y, tomar una clase contigo.

Bienvenida siempre, mi reina. Bueno, muchísimas gracias, Betty, y, seguimos en contacto, entonces, vamos a, vamos a compartir este material, con, con el público, para que te sigan, y para que sepan más de tu trabajo.

Va, perfecto, muchas gracias, que Dios te bendiga. Gracias.